La casa tienen calefacción, televisión y DVD, y desde todas las ventanas se ven las montañas que rodean al pueblo, un típico paisaje alcarreño que cambia radicalmente en cada estación. En primavera parece un paisaje escocés y en verano totalmente tostado. En el pueblo se puede practicar el parapente o practicar deportes de aventura en el pueblo o en los alrededores como piragüismo, descenso de cañones, espeleología, escalada, paintbal, etc.